"Interpelando los discursos de la diversidad y la inclusión"

 

Autores
Oliva, Leonor; Arco, María Lorena; Montiel, María Cecilia
Tipo de recurso
artículo
Estado
Versión aceptada para publicación
Año de publicación
2014
País
Argentina
Institución
Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires
Repositorio
RIDAA (UNICEN)
Descripción
La más curiosa paradoja del tiempo presente es que se nos presenta como incompatible y, a la vez, como aquello sobre los cual estamos obligados a pensar en tiempo presente”. (Skliar, C y Larrosa, J; p. 83) La problemática de la Inclusión ha ocupado en las últimas décadas la agenda de las políticas internacionales y nacionales. Así lo demuestra la multiplicidad de marcos legales, planes y programas establecidos por distintos organismos gubernamentales. En el transcurso de ese tiempo, es posible observar algunos cambios referidos al lugar que desde el discurso, ha sido dado a las concepciones sobre integración e inclusión, al ámbito social y/o educativo al cual se regula e interviene, como a los sujetos y grupos sociales a quienes se hace referencia. Los mismos emergen en el intento de responder a los múltiples y complejos cambios sociales, políticos, culturales y económicos que interpelan a las instituciones sociales y educativas instituidas en la modernidad. Habiendo transcurrido más de veinte años de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos en Jomtien, Tailandia, en donde se avizoran vientos de cambio en los posicionamientos y acciones en torno a la “inclusión”, es necesario y casi una obligación, poder hacer un recorrido por las regulaciones nacionales establecidas sobre la Inclusión Educativa para posteriormente analizar y discutir los avances, obstáculos y desaciertos que han sido planteados por algunas investigaciones en referencia al impacto de éstas políticas nacionales. Si bien el tema de la inclusión educativa lleva pocos años de reflexión teórica, el discurso sobre la misma se manifiesta fuerte, reiterado y recursivamente en todos los escenarios aflorando en los tejidos conceptuales actuales. Durante el periodo correspondiente al neoliberalismo en los años 90, se produjeron una serie de transformaciones de carácter estructural que cambiaron la configuración social, y el comportamiento de actores e instituciones en este país. Los cambios estuvieron vinculados a modificaciones en el orden global y sus específicas manifestaciones locales, como a la aplicación de políticas de reforma tanto en el campo social como económico. El Estado dejó de proponerse una intervención integral en el campo social y económico para participar en la definición de criterios y parámetros distributivos y focalizó sus intervenciones en las poblaciones afectadas negativamente por el cambio. De esta manera, se acudió a la implementación de políticas compensatorias que tenían como finalidad paliar las extremas brechas materiales y simbólicas. Las intervenciones del Estado comenzaron a ser legitimadas en la medida que atendían a los sectores más vulnerables. Bajo estas políticas, habría que llamar la atención sobre los modos y dispositivos instituidos por el Estado, en tanto, si bien intervenía asistiendo a las poblaciones más asediadas por los cambios acaecidos, no reparaba en volver a pensar e interpelar las bases y raíces ideológicas, teóricas y epistemológicas sobre las que se sustentaban tales dispositivos. Pues, en las políticas compensatorias instituidas, ¿cuál es la mirada que se sostiene y construye del “otro”?, ¿qué concepciones y representaciones sociales del “otro”, emergen en contextos de exclusión y fragmentación social?, ¿qué significa “incluir” en espacios sociales fragmentados?. Diversos autores sostienen que, a pesar de las políticas implementadas durante todos estos años, tendientes a promover condiciones de equidad, el comienzo del siglo XXI sigue presentando fuertes desigualdades sociales, económicas y educativas, ya que los planteamientos integradores difieren en cuanto a la atención a la diversidad presente en todos los discursos, toda vez que se sustentan en un entramado de construcciones sociales basadas en la desigualdad y la exclusión. Es así que concebir la diversidad desde el lugar de la diferencia, y dar espacio a la singularidad por encima de los colectivos, es entender que cualquier política que busque abrir espacios para la misma debe implicar el establecimiento de entornos de buen trato que justamente hagan sentir a las personas que existe un respeto base a lo que son, más allá de las características que los mismos tengan, es abrir espacios a la singularidad y fomentar políticas que faciliten la emergencia de la misma. Es ayudar a las personas a entender que el fenómeno de la inclusión demanda un acto de respeto por igual a las cualidades y características personales de uno mismo(a) y de aquellas personas con quienes se desarrollan las relaciones. Es asumir que existen diversidades visibles e invisibles y que todas merecen el mismo respeto. De este modo, la diversidad implica en este mundo globalizado un abordaje distinto. Implica creatividad, capacitación y profesionalización por parte de todos los agentes involucrados; y sobre todo implica apertura social. Así el ser humano no puede entenderse ni ser entendido sino en una compleja red de relaciones, constituidas por miradas que se entrecruzan con otras, en un entorno equipado por signos identitarios de diverso orden y registro. Por lo tanto, mientras la diversidad se siga considerando como característica de conglomerados específicos no será posible que exista una política educativa global que responda realmente a las necesidades educativas actuales. La institución escuela, cobra aquí un papel relevante, pues es necesario re pensar acerca de las realidades y los imaginarios de la escuela de éste siglo XXI, y tratar de ver que esta escuela debe atender a la niñez y la adolescencia contemporánea que se define en este tiempo histórico por la diversidad. Esta diversidad se manifiesta de muchas maneras; las compulsiones, depresiones, y variados síntomas se extienden en la infancia a partir de des-contenciones familiares, discriminación, abandonos, marginación e incomunicaciones en el hogar, en el cerco de una sociedad fuertemente exitista. Es por esto, que, si algo define lo que tiene que plantarse la institución educativa es la creación de una subjetividad social de la niñez y adolescencia fragilizadas, en casi todos los sectores sociales, cada uno con sus características. Esta diversidad no siempre es entendida como tal.
Idioma
español
OAI Identifier
oai:RIDAA:123456789/290
Enlace del recurso
http://www.ridaa.unicen.edu.ar/xmlui/handle/123456789/290
Nivel de acceso
Acceso abierto
Materia
Educación
Declaración Mundial sobre Educación
Inclusión educativa
Diversidad
Políticas públicas
Política educativa