Incorporación de Guías de Práctica Clínica en el Sistema Nacional de Salud ecuatoriano, como una estrategia para mejorar la salud y la educación médica

Resumen: El Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador venía utilizando protocolos de atención clínica como instrumentos de rectoría, regulación y control de la calidad de la práctica profesional, sustentada fundamentalmente en la experiencia y el juicio personal. Desde el 2012, se inicia un proce...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Gonzalez, Fabricio, Aguinaga Romero, Gabriela
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:Ecuador
Institución:Universidad Central del Ecuador
Repositorio:Revista Ciencias Médicas
Idioma:español
OAI Identifier:oai:revistadigital.uce.edu.ec:article/1145
Acceso en línea:https://revistadigital.uce.edu.ec/index.php/CIENCIAS_MEDICAS/article/view/1145
Access Level:acceso abierto
Descripción
Sumario:Resumen: El Ministerio de Salud Pública (MSP) de Ecuador venía utilizando protocolos de atención clínica como instrumentos de rectoría, regulación y control de la calidad de la práctica profesional, sustentada fundamentalmente en la experiencia y el juicio personal. Desde el 2012, se inicia un proceso integral de re-estructuración y sistematización de los instrumentos normativos existentes en el MSP. La percepción general es que por primera vez en nuestro país, existe un camino apropiado para armonizar la práctica profesional médica tan heterogénea hasta ahora. Al menos existen dos innovaciones básicas en las guías ecuatorianas. Primero, incorporan buenas prácticas locales relacionadas sobre todo con los aspectos de medicina tradicional, en particular, con aquellasprácticas que aunque no tienen suficiente evidencia pueden ser recomendadas en el contexto local y; segundo, incorporan al final del documento los medicamentos que se avalan por la guía y que se utilizarán en la futura elaboración del Cuadro Nacional Básico de Medicamentos. Para que la salud se desarrolle y sea de calidad, así como para un aprovechamiento adecuado de los recursos, la ciencia necesita ser una parte integral de los servicios de salud. Cuanto más limitados sean los recursos, más importante es que las decisiones clínicas estén científicamente justificadas. Es aquí donde las Guías de Práctica Clínica juegan un rol trascendental y deben ser implementadas de forma mandatoria en los programas de educación médica.