LA Referencia
Red de Repositorios de Acceso Abierto a la Ciencia
Versión Pública 1- Octubre 8, 2020
El marco de trabajo será revisado anualmente. Por favor envíe retroalimentación a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Descargar la Versión PDF (inglés)
Propósito
El propósito del marco de trabajo es asistir a los repositorios para evaluar y mejorar sus operaciones actuales basado en un set de buenas prácticas aplicables y alcanzables.
Actualmente hay un número de marcos de trabajo y criterios de evaluación existentes que fueron desarrollados para asistir a los repositorios en la evaluación de ciertas facetas de sus operaciones (como por ejemplo descubrimiento, acceso, reutilización, integridad, garantía de calidad, preservación, privacidad y sostenibilidad), pero estos criterios son distribuidos en diferentes organizaciones y, a menudo, son relevantes para una sola región o un solo tipo de repositorio.
El objetivo de este trabajo ha sido crear criterios relevantes en un marco global y multidimensional para evaluar las mejores prácticas que pueden ser adoptadas y utilizadas por diferentes tipos de repositorios (publicaciones, institucionales, de datos, entre otros), así como en diferentes contextos geográficos y temáticos.
Proceso
El Grupo de Trabajo COAR revisó marcos de trabajo existentes, identificó brechas y evaluó su nivel de importancia, relevancia y viabilidad de implementación, además, categorizó cada una de las características como esenciales o deseadas. El marco de trabajo fue compartido a los miembros de COAR en junio de 2020 con el fin de recibir retroalimentación. Esta versión fue también compartida a otras partes (RDA, redes de repositorios nacionales, entre otros) durante setiembre de 2020 con el objetivo de tener una versión lista para publicar en el sitio web de COAR en octubre de 2020.
COAR busca la opinión de la comunidad sobre las características esenciales y deseadas. En particular se interesan por comentarios relacionados con:
En los meses que vienen, COAR estará trabajando en proveer enlaces y referencias, guías e instrucciones que ayudarán a la comunidad en la adopción de estas buenas prácticas.
El Grupo de Trabajo de Evaluación de Repositorios revisará el marco de trabajo anualmente (julio/agosto de cada año) para asegurar que refleje las mejores prácticas actuales y sea relevante para la comunidad internacional de repositorios.
Relación con otras herramientas y marcos de trabajo de evaluación
Los siguientes marcos de trabajo fueron tomados en consideración: Data Citation Roadmap for scholarly data repositories, Core Trust Seal, FAIR data principles, PLOS “Criteria that Matter”, TRUST Principles for Digital Repositories, COAR Next Generation Repositories Technologies, Plan S
Definiciones
|
Objetivo |
Característica Esencial |
Característica Deseada |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2. Acceso |
2.1. No hay un costo para el usuario para acceder a los recursos en el repositorio. |
2.5. El repositorio provee mecanismos para hacer accesibles archivos muy grandes a disposición de los usuarios fuera de la interfaz de usuario normal (en los casos en que el tamaño del archivo se vuelva difícil de manejar para el usuario) |
|
|
2.2. El repositorio garantiza el acceso continuo a los recursos durante un periodo de tiempo establecido públicamente. |
2.6. En los casos en que existe un acceso restringido a un recurso, el repositorio facilita una forma indirecta de acceder a este recurso (por ejemplo, contactando al autor). |
|
|
2.3. El repositorio admite el acceso a su documentación y metadatos para personas con discapacidad. |
|
|
|
2.4. Neutralidad del dispositivo- no se necesita un dispositivo específico para que los usuarios puedan acceder al repositorio. |
|
|
3. Reutilización |
3.1. El repositorio incluye información de licencias en el registro de metadatos que estipula las condiciones de reutilización. |
3.5. El repositorio tiene API’s abiertas para admitir la recolección de texto completo y/o la extracción de textos y datos. |
|
|
3.2. El repositorio provee PID’s citables (1) – ver 1.4. |
3.6. Los recursos se almacenan en formatos estándar comunitarios legibles por máquinas. |
|
|
3.3. El repositorio proporciona una lista de formatos preferidos, formatos no-propietarios. |
|
|
|
3.4. Las páginas de destino incluyen los metadatos sobre el recurso, incluida la información necesaria para la cita en formato legible por máquina y por humanos. |
|
|
4. Integridad y autenticidad |
4.1. El repositorio proporciona documentación o tiene una política que describe sus prácticas que evitan el acceso o manipulación no autorizados de los recursos. |
4.4. El repositorio proporciona información sobre los proveedores de contenido en los metadatos, incluido el nombre de la (s) persona (s) y/o institución (es) responsables del recurso. |
|
|
4.2. El repositorio mantiene un registro de todos los cambios en los metadatos y recursos. |
|
|
|
4.3. El repositorio admite el control de versiones de metadatos y recursos después del depósito. |
|
|
5.Garantía de calidad |
5.1. El repositorio realiza la conservación básica de metadatos (y recursos, si corresponde) (2). |
5.3. El repositorio admite anotaciones externas, comentarios o revisión de recursos y metadatos. |
|
|
5.2. El repositorio proporciona documentación o tiene una política que describe qué procesos de conservación se aplican a los recursos y metadatos. |
|
|
6. Privacidad de datos sensibles (por ejemplo, sujetos humanos, entre otros) |
6.1. En los casos en que el repositorio recopila datos de investigación sensibles, existen mecanismos que permiten a los propietarios de los datos limitar el acceso solo a usuarios autorizados. |
6.2. En los casos en que el repositorio recopila datos de investigación sensibles, el repositorio proporciona acceso escalonado en función de los diferentes niveles de requisitos de seguridad de los datos. |
|
7. Preservación |
7.1. El repositorio (u organización que administra el mismo) tiene un plan a largo plazo para administrar y financiar el repositorio. |
7.3. El repositorio tiene un enfoque documentado para la preservación, que adopta una práctica de preservación ampliamente aceptada. |
|
|
7.2. El repositorio proporciona documentación o tiene una política que define la duración del tiempo que los recursos serán administrados a largo plazo y documentación sobre prácticas de preservación. |
7.4. El acuerdo entre el depositante y el repositorio prevé todas las acciones necesarias para cumplir con las responsabilidades de conservación, por ejemplo, derechos para copiar, transformar y almacenar los recursos. |
|
8. Sostenibilidad y gobernanza |
8.1. El repositorio indica claramente qué organización es responsable de administrar el mismo. |
|
|
|
8.2. El repositorio indica claramente la naturaleza de la gobernanza de los servicios (o la organización que gestiona el repositorio). |
|
|
9. Otras características |
9.1. El repositorio tiene un punto de contacto o mesa de ayuda para ayudar a depositantes y usuarios. |
9.5. El repositorio funciona en sistemas operativos bien soportados y otro software de infraestructura central. |
|
|
9.2. El repositorio tiene un aviso público que indica que responderá a las consultas dentro de un plazo determinado (que no supera los 14 días). |
9.6. El sistema de envío/depósito admite tanto las cargas de creadores individuales como las cargas masivas de registros y recursos. |
|
|
9.3. El repositorio proporciona documentación o tiene una política que describe el alcance del contenido aceptado en el repositorio. |
|
|
|
9.4. El repositorio recopila y comparte información de uso utilizando una metodología estándar (por ejemplo, número de visitas, descargas). |
|
Alberto fue el secretario ejecutivo de LA Referencia desde 2013, lideró el proceso que convirtió el proyecto original en una red estable regional. Nadie hizo tanto para que nuestra red se consolide y gane la importancia que tiene hoy. ¡La Ciencia Abierta en América Latina le debe mucho a Alberto Cabezas!
Trabajó incansablemente en la búsqueda de oportunidades para que la ciencia de la región tuviese la visibilidad y el respeto que se merece. Más allá de sus logros profesionales, quienes integramos LA Referencia perdimos a un amigo muy querido. Su manera “chilena” al hablar, su buena onda y activa energía nos inspiraron durante todo este tiempo.
Será muy duro para nosotros seguir sin él, pero creemos que la mejor manera de honrar su memoria es seguir adelante buscando ser cada día más fuertes. Solo tenemos palabras de agradecimiento y reconocimiento para Alberto. Amigo, gracias por todo. ¡Descansa en paz!
Para Bianca Amaro, presidenta de LA Referencia, el trabajo realizado durante su gestión se resume en distintos intentos para que otros países de la región ingresen a la Red. Este trabajo se centra en discusiones encaminadas hacia la concientización de la importancia de la ciencia abierta para los países, así como los beneficios que ofrece ser parte de LA Referencia. Esto ha llevado a que Amaro enfatice en que “estamos logrando una visibilidad como región que antes no teníamos”.
Estos esfuerzos para sumar a más países a LA Referencia, comenta Amaro, no es un convencimiento, sino más bien el enseñar que una actuación en bloque es mucho más efectiva que una actuación de un solo país o incluso, de microrregiones dentro de la misma región latinoamericana. Para Amaro, ser parte de esta Red trae muchos beneficios.
Precisamente, uno de los mayores beneficios son los avances tecnológicos que se han logrado ir articulando con el pasar de los años. LA Referencia provee a sus países miembros apoyo en este sentido, buscando crear facilidades tecnológicas para el acceso a la Ciencia Abierta.
Amaro explica que se han lanzado “muchos avances tecnológicos y estos son muy reconocidos en todo el mundo. Todas las iniciativas quieren escuchar la posición de LA Referencia”, puntualizó.
Para la presidenta de LA Referencia el reto más grande continúa siendo precisamente la ampliación de la Red. Amaro considera que las personas encargadas de asuntos de ciencia en los países, han olvidado que la ciencia es un bien público. “Pero cuando hablamos de ciencia, la gente tiene una mentalidad preconcebida y dice, público pero no tanto, entonces es difícil tratar de hacerles entender que precisamente que aquello que está hecho con recursos públicos debe ser público”, explicó Amaro.
Luchar con los mitos alrededor de la ciencia abierta y todo lo que ella significa, ha sido también otro de los muros que Amaro ha tratado de derribar. “Uno de los más graves es que me van a robar mi investigación, o nos van a robar la ciencia nacional y esto es un mito, es falso,, hay un dicho que dice: lo más abierto posible y lo más cerrado cuando es necesario”, destacó Amaro.
En cuanto a este reto, Amaro afirma que a través de esfuerzos como LA Referencia, el mundo “... va a conocer nuestra ciencia, y la van a valorar”.
Finalmente, Amaro considera que el trabajo futuro de LA Referencia debe estar centrado en la estructuración de lo que ya se ha conseguido, es decir, en fomentar las prácticas relacionadas a la Ciencia Abierta, asimismo como el impulsar la creación de legislaciones sobre el Acceso Abierto, porque, considera, que “con esto es menos difícil la actuación de los países”.
· Participaron 11 países de la región latinoamericana
· 82% de los países encuestados dicen que sus expectativas sobre negociaciones de Big Deals se han visto transformadas por la importancia del movimiento de Acceso Abierto
· 79% de los montos informados (un poco más de USD 81 millones) se va a grandes editoriales. Elsevier consume la mayor parte de este dinero.
La Primera Encuesta Regional sobre Negociación y Contratación de Recursos de Información 2019 mostró que América Latina, de acuerdo a los 11 países informantes, gasta un poco más de USD 100 millones en recursos de información (revistas, bases de datos y libros electrónicos), este dato no incluye pagos por APC (Article Processing Charges) ni las suscripciones que contratan universidades y otras instituciones que demandan este tipo de recursos.
María Soledad Bravo-Marchant y Alberto Cabezas-Bullemore, autores del estudio, detallan en el informe que este trabajo busca “(…) cuantificar el gasto que destinaban nuestros países a suscripciones de paquetes de revistas y los mecanismos de contratación y licenciamiento” (p.4).
Este trabajo se remonta a la Segunda Reunión de Consorcios de América Latina y El Caribe, realizada en octubre de 2018 en Santiago de Chile, en donde se priorizó la búsqueda de la autorización de la European University Association para replicar la encuesta sobre Big Deals en la región. La investigación se centra en las contrataciones de tipo Big Deal con cinco grandes editores: American Chemical Society, Elsevier, Springer-Nature, Taylor&Francis y Wiley.
Los autores explican que Big Deal debe entenderse como la “(…) suscripción a una nómina de cientos de revistas, a veces todo el listado de un editor, sin que el comprador pueda suprimir títulos o armar una colección a su medida o necesidad” (p.7).
Para los autores, “el corolario es que enfrentamos una falla de mercado que debemos abordar con políticas públicas específicas porque en el particular mercado de la comunicación científica el “precio” no desempeña, muchas veces, el rol que la economía siempre le ha asignado como regulador de la oferta y la demanda” (p.6).
Se invitó a participar en la encuesta a 13 países, pero solo 11 de estos respondieron: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Perú y Uruguay. México y Paraguay no pudieron participar, el primero por el cambio de Gobierno a finales de 2018 y el segundo porque no se obtuvo una respuesta.
Resultados
De acuerdo a la investigación son los Estados Nacionales quienes en su mayoría realizan las negociaciones de Big Deals (46%), seguido de los Consorcios de Universidades y otras organizaciones (36%).
El 55% de los países dice que cuenta con un comité directivo que supervise las políticas de recursos documentales electrónicos. Dichos comités suelen estar conformados por especialistas en ciencias de la información y representantes de organizaciones miembros del consorcio o de los programas nacionales de acceso.
El 55% de los países comenta que las universidades desempeñan algún rol en los procesos de negociación. En la mayoría de los casos (84%) el rol es como negociador principal o como el aportante de los recursos (36%).
En cuanto a los procesos de negociación, los países manifiestan ciertas preocupaciones en los contratos. Se detallaron tres que sobresalen: la reducción de costos, la integridad de las colecciones que se contratan y el control de costos.
Otro dato importante es que el 73% de los países encuestados comentaron tener una política o una estrategia nacional de acceso abierto. Aún pese a esto “(…) 91% de los contratos de Big Deal que este instrumento catastró no incluye ninguna cláusula sobre este aspecto” (p.17).
No obstante, una luz surge ante todos estos datos y es que los países encuestados dicen que en negociaciones futuras sí desean incluir cláusulas sobre acceso abierto, sobre todo encaminadas hacia la ruta verde.
Lo anterior se suma a que el 82% dice que sus expectativas en los procesos de negociación y contratación han cambiado teniendo en cuenta la importancia que ha adquirido el movimiento de Acceso Abierto en los últimos años. Se menciona, por ejemplo: “Hemos introducido el tema en el proceso de negociación, a pesar de la reluctancia de algunos editores. Hemos conseguido incluir cláusulas de ruta verde en algunos de los contratos (Springer, Wiley). Hemos visto rebajas marginales de precios por efecto del tránsito de algunos títulos a formatos de acceso abierto (OUP, Wiley, Annual Reviews, Elsevier con el acuerdo SCOAP3)” (p.18).
Sobre la ruta dorada, se consultó si en los programas nacionales de acceso existía algún sistema de monitoreo para recolectar datos sobre los fondos destinados a pagar por publicar las tarifas denominadas APC (Article Processing Charges). Solo uno de los países dice poseer esta información. Se les consultó también si las suscripciones y los pagos por publicar (APC) estaban incluidos en el mismo contrato, todos los países respondieron que no.
Sobre los números de contratos Big Deals, los países reportan un total de 139 contratos, pero esta cifra se basa en la información que tienen los representantes que participaron de la encuesta, por lo que se trata de estimaciones. Aún así, el 73% de los países dice que no existe ninguna organización a nivel nacional responsable de recolectar y procesar información sobre los contratos.
Enormes gastos
“Los once consorcios encuestados reportan un gasto anual aproximado en recursos electrónicos (revistas, bases de datos y libros electrónicos) de USD 102.788.847. El monto excluye pagos por APC y las suscripciones que contratan las universidades y otras instituciones que demandan este tipo de recursos, por lo que el monto informado subestima el gasto de la región” (p.25).
El origen de estos fondos proviene, en su mayoría (55%) de universidades y agencias de gobierno.
Se reporta, además, un total de 31 contratos con las cinco editoriales mencionadas anteriormente, lo que totaliza un monto de USD 81.343.894. Esto representa el 79% de los montos informados por los consorcios en contrataciones de Big Deals a escala regional.
En cuanto a la participación de estas casas editoriales, el 62,06% es tomada por Elsevier, seguido de Springer-Nature con un 22,62%, los últimos lugares son ocupados por Wiley (7,80%), Taylor&Francis (3,85%) y : American Chemical Society (3,68%). Para los países, el primero de estos es el que implica mayor dificultad a la hora de negociar un acuerdo.
Otro aspecto tratado fue el tema de la duración de los contratos, un poco más del 33% no suelen alcanzar un año, el 26% dura dos años y solo un 13% dura cinco años. Para los investigadores: “La disparidad habla de una región que vive en un proceso permanente de negociación de contratos con toda la presión que ello implica para los presupuestos nacionales e institucionales y para los equipos a cargo de estos procesos” (p.40).
Finalmente, los autores hacen el llamado a seguir fortaleciendo la comunicación científica en la región y señalan esfuerzos que se han venidos realizando en los últimos años: “En la región hay actores relevantes en la edición científica como la red SciELO, iniciada en Brasil en 1997, y otras iniciativas que se han ido perfilando en el tiempo como LA Referencia, que nuclea a los repositorios de diez países que operan con estándares internacionales con el fin de visibilizar la producción científica de la región” (p.45).
LA Referencia conversó con Patricia Muñoz, encargada del Programa de Información Científica de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), de Chile, para conocer el trabajo que esta entidad está realizando para que el país implemente, a partir de 2020, la Política de Acceso Abierto a Información Científica y Datos de Investigación.
Muñoz puntualizó que hace más de 10 años se viene trabajando en la Política de Acceso Abierto, específicamente desde el momento en que Chile hace su proceso de ingreso a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esta organización le señaló al país la necesidad de mejorar la accesibilidad a los datos científicos, especialmente a aquellos que se generan desde el financiamiento con fondos públicos.
La base para generar la iniciativa se desarrolló desde la antigua Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), institución que terminó transformándose en la ANID.
Durante el proceso que permitió crear la Política, el equipo de trabajo se acercó a las distintas comunidades científicas y públicos interesados para poder entender la cultura existente sobre los datos.
Muñoz comentó en la entrevista que la Política estuvo detenida durante un tiempo, pero esto permitió que el mundo avanzara en el tema de la ciencia y los datos abiertos, lo que permitió encontrar mejores soluciones a retos que habían identificado tiempo atrás: uso de plataformas, manejo de los datos, entre otros. Incluso especificó que LA Referencia ha jugado un papel importante en el contexto de infraestructura tecnológica, por esto considera que la organización “tiene una gran presencia en generar competencias técnicas y de servicio que no todos los países tienen”.
Esta Política también tiene de trasfondo una visión casi personal -parafraseando a Muñoz Palma- y en la que se resume esta iniciativa: “lo que es financiado con recursos públicos debe estar disponible para la generación de nuevo conocimiento, para generar competencias, para acelerar procesos de investigación. En este sentido la Política responde a eso”.
De acuerdo con el documento escrito de la Política, la misma está definida en dos fases:
· Primera Fase: sigue el modelo de la Ruta Verde. Los datos responden a los principios FAIR (en inglés: Findability, Accessibility, Interoperability and Resusability), es decir: Encontrable, Accesible, Interoperable y Reusable. Se busca que en un plazo de dos años se recopilen los antecedentes necesarios sobre el uso de la información y de los datos, los costos asociados a su gestión y los gastos en que incurren las personas investigadoras al publicar.
· Segunda fase: en este momento se buscará implementar la Ruta Dorada, en donde se eliminarían los periodos de embargo de la Ruta Verde y dejaría las publicaciones disponibles en acceso abierto de manera inmediata.
Finalmente, Muñoz tiene claro que esta iniciativa plantea retos, ante esto detalló que “esto es un cambio que está acorde a los tiempos sí, pero es un cambio cultural para muchos”.
Acá podrán encontrar el resumen de la entrevista que se realizó
El Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad (OCTS) puso a disposición información sobre la investigación latinoamericana en Covid-19 a partir del seguimiento en tiempo real de las instituciones —universitarias y científicas— activas que se encuentran en la región. Los datos son obtenidos de tres fuentes complementarias: la base de datos de revistas científicas PubMed, la red de repositorios LA Referencia y un conglomerado de noticias periodísticas relevadas por la Oficina de Ciencias para América Latina de UNESCO.
Los usuarios pueden acceder a la información estadística por dos caminos: por un lado, un resumen gráfico que surgen del procesamiento realizado con cada fuente; por el otro, un explorador más detallado donde se puede desgranar los datos según país e institución.
El OCTS se comprometió a continuar monitoreando las tendencias y los nuevos frentes de investigación relacionados con la lucha de la ciencia para encontrar una cura al COVID-19.
Puede acceder al explorador aquí.